Soy tan despistada, ya iba corriendo a la cocina, cuando pase por el calendario - Torpe! hoy es sábado... - Típico en mí. Mi mamá dice que si no fuera porque tengo la cabeza pegada, ya la hubiera dejado perdida. Un día intentando ir al gimnasio antes de ir a trabajar, olvide llevar los zapatos que usaría ese día. Para cuando me di cuenta, ya casi eran las ocho de la mañana y no tenía nada que ponerme. Llame al trabajo disculpándome porque llegaría tarde por el tráfico, ya se: que mentirosa!, pero quién en esta vida no ha hecho lo mismo por alguna razón?.
En fin, días a tras, leí un articulo que narraba "La mayoría de los seres humanos pasamos más de ocho horas al día sentados, en especial los adultos". Me puse a hacer cuentas y entre el trabajo (8 hrs.), dormir (6 hrs.), las clases (3 hrs.), las comidas ( entre 1 hr. 30 mins), si hago tareas, veo tv, etc etc... en total, paso más de doce horas de mi vida sentada. Realmente me quede alarmada. No voy a decir que tenga el mejor físico, pero siempre he tratado de mantenerme en forma. Bueno eso cuando podía, antes de entrar a trabajar. Pero después de haber leído ese artículo, me dije - Tienes que hacer algo con tu vida, además, has subido un par de libras los últimos meses... -. He intentado ir un par de veces al gimnasio, pero no me dio resultado, y no podía ir periódicamente. Y así fue como decidí que saldría a correr. Así fue como inicio el día que cambiaría mi vida. El día que daría un giro 180 grados a mi historia y yo aun ni lo imaginaba.
Ese sábado de noviembre, ya me había despertado temprano. Así que decidí hacer un par de cosas pendientes en mi casa (realmente solo tenía que arreglar mi recamara), hice mi desayuno y para mis hermanos. Mi mamá se había ido, antes que yo me despertara, a trabajar (ella si trabaja fines de semana, es su propia jefa!).
Para cuando terminamos de desayunar, el cielo estaba despejado. Había un sol radiante y sin nubes que lo cubriesen. Así que decidí ir a correr, tal y como lo hacia todos los fines de semana, pues entre semana corría al regresar. Estando de vacaciones de la universidad, nada me impedía salir a correr por las tardes.
- Ya me voy a correr! - les dije a mis hermanos.
- Esta bien!, cuanto te vas a tardar?! - me dijo mi hermana.
- No se, siempre me tardo entre 20 y 30 minutos - respondí - Le dices a mi mami si llama.
- .....
Siempre iniciaba caminando. La mañana estaba hermosa, eran las diez y el cielo estaba perfecto. Empece a correr. Siendo sábado por la mañana, no habían muchas personas fuera de sus casas. Me tope con un par de señores lavando sus carros o a sus perros. Una señora limpiando el jardín de su casa. durante todo mi recorrido no había nadie. Hasta que;
- Disculpa! - oí decir.
Cuando salgo a correr no me gusta parar y voy tan sumergida en mis pensamientos que no preste atención.
- La que va corriendo, para ya!.
Y un hombre de mediana estatura, con pasa montañas, se puso enfrente mío. Realmente no imagine que fuera nada malo, y lo esquive. Pero el corrió detrás mío y me halo del brazo. Me dio la vuelta bruscamente y me dijo:
- Que pares te digo!, niña... acaso eres sorda? - me grito - te estoy diciendo que pares!
Del susto no sabia que hacer. Intente soltarme, pero me sujeto con más fuerza. Intente nuevamente y esta vez le di un fuerte golpe en la entre pierna. El hombre dio un fuerte grito, me sujeto con más fuerza, había un carro muy próximo a nosotros, él saco una pistola y me dijo;
- Quédate quieta!
No se como ni con que fuerza, porque realmente estaba muy asustada y aturdida, le di otro golpe, pero esta vez en la cara. Me soltó y dejo caer el arma. Entre mi miedo y desesperación, me agache, recogí la pistola y salí corriendo. Escuche al carro arrancar y moverse. No me atrevía a voltear. Estaba aterrada y las calles desoladas.
Corrí lo más rápido que pude y lo más que me dejaron los pulmones. No sabía a donde me dirigía. Solo sabía que no debía ir a mi casa. Allí estaban mis hermanos, debía buscar ayuda. Corrí sin detenerme, sentía que las piernas me fallarían y mi corazón se saldría de mi pecho. Logre llegar a una de las vías principales. Casualmente iba pasando un bus urbano, le hice señas para que parara y me subí apresurada.
Cuando subí, vi que; tanto el conductor como los únicos cinco pasajeros tenían una expresión de susto. - Por qué están asustados? - me pregunte. No me había dado cuenta que aun llevaba el arma en la mano.
- Qué es lo que quiere? - me cuestiono el conductor.
- Arranque, arranque - le dije con voz histérica.
El conductor arranco y los cinco pasajeros gritaron.
- No nos haga daño! - dijo uno.
Acaso creían que yo estaba raptando el bus? Cuándo pase de ser la víctima, a ser la mala de la historia? - esas preguntas pasaban como pequeños chispas por mi cabeza. No podía concentrarme en otra cosa más que en el señor del pasamontañas. Camine a la parte trasera del bus, aun con el arma en la mano, y con un reparo me di cuenta que el carro que había visto antes venia detrás nuestra. Le grite asustada al conductor que acelerara, cuando escuche un grito de una de las pasajeras y el bus dio un gran salto.
- Qué ha sido eso? - pregunte
- Se ha tirado, se ha tirado - gritaba entre llantos una pasajera.
Uno de los pasajeros se había precipitado afuera del bus, la señora no había gritado por aquella hazaña. Si no porque al haberse lanzado afuera, había caído debajo del bus y el conductor había pasado encima de él.
Yo, cada vez más asustada, les gritaba que se callaran y le decía al conductor que se apurara que nos venían siguiendo.
- Quién nos viene siguiendo - decía el conductor - no hay ni un solo carro que venga a tras de nosotros.
- Lo hemos perdido? - le preguntaba yo, pero alarmada me daba cuenta que el carro venia al lado derecho del bus. - Acelere, acelere! - gritaba.
- Llamare a la policía - dijo uno de los pasajeros.
- Si, por favor - le dije yo. - Salí a correr y estos hombres me están siguiendo. No tengo celular, ni dinero, ni papeles. Llame por favor. - le repetía angustiada.
Uno de los pasajeros intento acercarse a donde yo me encontraba y, no se si por instinto o miedo, le apunte con el arma que un tenia en la mano.
- Niña! tranquila no te haremos daño - decía él.
- No se acerque!, y usted no pare!
- Pero hay semáforos - me reprochaba el conductor.
- No pare le digo, no ve que si para ellos se van a bajar y nos van a agarrar!
Estaba realmente asustada y no sabia lo que hacia. Yo sabía que si paraba y ellos estaban persiguiéndonos, terminarían encontrándome. Y después de haberle pegado a ese hombre, querrían matarme - Por Dios, ellos quieren matarme! - en mi tormento, mi cabeza maquinaba muchas teorías. Recordaba los días pasados que había salido a correr, siempre había visto ese carro y dos o tres veces había visto a un par de hombres. Jamás les preste mayor importancia, siempre iba en lo mío.
Uno de los pasajeros grito, - el semáforo esta en rojo!!" - y yo voltee al conductor y le apunte con el arma y le dije - NO pare! -. Por el vidrio de a tras del bus, pude ver como dos carros se chocaban y como una señora que iba caminando por la acera quedaba atrapada en medio de uno de los carros y un edificio. Los pasajeros del bus gritaban, el bus se movía de un lado a otro. Por mi cabeza se repetían las palabras "Cuándo me convertí en la criminal?". Recuerdo mucho ruido. Ambulancias y muchas personas corriendo de un lado a otro. Gritos de personas diciendo "Por aquí hay una persona" o "Ayuda, traigan una camilla".
Hoy, no se exactamente cuanto tiempo ha pasado. Pero recuerdo que fue un sábado de noviembre. Ya no puedo ver las alegres mañanas soleadas de marzo o abril, las tardes lluviosas de agosto o las noches luminosas de diciembre. Y a pesar de estar encerrada en 6 paredes acolchadas, he aprendido a ver en cada segundo la diferencia que hay en cada día. No estoy sola, hay un ángel blanco que viene todas las mañanas.
"El sol que nos ilumina cada mañana es el mismo, pero a cada segundo que pasa nuestro corazón palpita distinto".
Domingo 21 de noviembre 2010, Las Noticias.
Cuadro Paranoico deja un saldo de 3 muertos y 10 heridos.
Joven de 20 años de edad, sufre el día de ayer 20 de noviembre, un cuadro paranoico dejando un saldo de 3 muertos y 10 heridos. Según reportes de familiares, la joven salio de su casa a correr como acostumbraba todos los fines de semana....
Según declaraciones de uno de los pasajeros, la joven portaba un arma y decía ser perseguida por "hombres que la querían matar". Según las autoridades, el arma que la joven portaba, era un arma de balínes que no representaba peligro alguno para los tripulantes del bus. Con relación al supuesto automóvil, no han sabido dar explicaciones al respecto. Los familiares no se explican de donde ella pudo haber obtenido ese juguete y no han querido dar declaraciones.....
Sábado 25 de diciembre 2010, Las Noticas.
Joven causante de 3 muertes, es declarada incompetente.
La joven de 20 años que el pasado 20 de noviembre causo una ola de muertes y heridos después de sufrir un cuadro paranoico, fue declarada el día de ayer como incompetente para …
Dicha joven fue sentenciada a pasar el resto de su vida, hasta demostrar que ya no es un riesgo para la sociedad….