Permíteme cantar el ritmo de mi corazón,
entonar la melodía de las palabras que se saborean en mi paladar,
sacar de mi cabeza esos pensamientos que dibujan laberintos llevándome a perder la razón.
Déjame tomarte entre mis brazos,
permite que entrelasemos nuestras manos,
quiero expresarte con toda mi alma cuanto te quiero.
lunes, 24 de mayo de 2010
sábado, 22 de mayo de 2010
Ecuaciones y cometas
Tal vez me equivoque al formular esta ecuación.
Pueda que solo me adelante al tocar una nota que no estaba escrita en esta partitura.
Dicen que al terminar cada oración, se distingue con facilidad la mala caligrafía con que esta escrito cada verso de este escrito lleno de lamento.
Recuerdo con dolor aquel caluroso día, cuando comprendimos la existencia fuera del contexto armónico. Cuando el mover una pieza contra tiempo era más que andar hacia el frente.
No se si fue conspiración del universo, como el triste romance del sol y la luna. No se si fue un vil acuerdo, que aquel día iluminaras mi alma con una mirada y que ayer la mataras sin decir palabras.
Mentiría al decir que inundaría un lago con mis lágrimas y engañaría si digo que me mantengo frugal por las noches, cuando a cada instante llega a mis sentidos aquel aroma.
Tal vez me equivoque al formular esta ecuación, aislándonos con paréntesis, en un mundo donde imaginación y fantasía son palabras sin significado en el diccionario.
Pueda que solo nuestros corazones desentonaran con el ritmo de esta partitura.
Cualquier teoría es valida, pero ninguna me interesa tanto como terminar esta partida y mantenerme erguida ante semejante caída.
Fuiste aquel cometa que desee una noche de invierno, y si regresas en cien años, volveré a pedir esos treinta segundos que demoraste en atravesar mi corazón y matar mi ilusión, por vivirlos contigo.
Pueda que solo me adelante al tocar una nota que no estaba escrita en esta partitura.
Dicen que al terminar cada oración, se distingue con facilidad la mala caligrafía con que esta escrito cada verso de este escrito lleno de lamento.
Recuerdo con dolor aquel caluroso día, cuando comprendimos la existencia fuera del contexto armónico. Cuando el mover una pieza contra tiempo era más que andar hacia el frente.
No se si fue conspiración del universo, como el triste romance del sol y la luna. No se si fue un vil acuerdo, que aquel día iluminaras mi alma con una mirada y que ayer la mataras sin decir palabras.
Mentiría al decir que inundaría un lago con mis lágrimas y engañaría si digo que me mantengo frugal por las noches, cuando a cada instante llega a mis sentidos aquel aroma.
Tal vez me equivoque al formular esta ecuación, aislándonos con paréntesis, en un mundo donde imaginación y fantasía son palabras sin significado en el diccionario.
Pueda que solo nuestros corazones desentonaran con el ritmo de esta partitura.
Cualquier teoría es valida, pero ninguna me interesa tanto como terminar esta partida y mantenerme erguida ante semejante caída.
Fuiste aquel cometa que desee una noche de invierno, y si regresas en cien años, volveré a pedir esos treinta segundos que demoraste en atravesar mi corazón y matar mi ilusión, por vivirlos contigo.
sábado, 8 de mayo de 2010
Si me desanclo de tú isla, corazón,
navegare por los mares, a mil leguas, como barco fantasma.
Apareceré a la luz de media luna y me hundiré con su sueño.
Si me aferro a los fantasmas del recuerdo, corazón,
tendré que luchar contra las tribulaciones de mis pensamientos
para no perderme en el horizonte de tu mirada…
sábado, 1 de mayo de 2010
Secreto
Puedo contarte un secreto? solo es algo que tengo en mi cabeza. Me dejas? Hmmm… es más difícil de lo que pensé, es más fácil abrir la boca que expresarlo. No se en que parte del camino te has convertido en parte de mi libro, ni recuerdo la página exacta en donde te leí por primera vez. Puede que fuera un simple “hola” tu primera aparición en escena, o “disculpa sabes que viene en el examen de mañana?”. Es realmente difícil recordarlo. Fue hace tanto tiempo y lo más extraño fueron todos aquellos momentos robados. Los recuerdas?. Aquel primer baile que con tanto deseo buscábamos el momento exacto para encontrarnos, pero por alguna razón jamás lográbamos coincidir. Aquellos días en donde solo queríamos hablar por horas, pero no lográbamos escapar y quedarnos a solas. Siempre fuimos amigos, nos escuchamos, hablamos hasta tarde, nos consolamos el uno al otro por la ruptura de un amor. Conforme el tiempo pasaba, el libro se llenaba de páginas con deseos secretos, ocultos, que solo se entendían si sabias leer entre líneas. No queríamos dañar aquello tan bello, pero sufríamos estando tan lejos. Yo se que durante todo este tiempo lo has leído en mis ojos. La portada de mi alma, el reflejo de tu mirada. Y en la prosa de este libro, en silencio ha sido escrito, un acertijo que me llevaría años comprender. Releyendo todas aquellas paginas, capítulos de tan aburrido manuscrito, descifraría el misterio de encontrarte en cada estrella, en la picardía de mi sonrisa, en lo colorado de mis mejillas, en las mariposas revoloteando. Sabes, mi pequeño secreto es más que lograr decirte lo mucho que te quiero, porque esas palabras ya las has percibido. Mi pequeño secreto es lograr escribir la última página de este capítulo.
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