domingo, 29 de abril de 2012

Un grito gutural se escupió desde su pecho. El miedo y recelo de lo que ocurría, invadían su cuerpo. No sentía el ardor o adormecimiento eterno. Su mente se fijaba en la rabia con que sus manos trataban de vengarse. Su sangre manaba como rio acaudalado. Cada gota, perturbaba el fino equilibro de la serenidad de la noche. Cada lágrima, plasmaba el fin de su sentido. De su boca, se escuchaba:
     “Podrás matar mis intentos, podrás enterrar mis anhelos… pero jamás mis sentimientos”. 
No era un conjuro, mucho menos una maldición. Era su promesa, de no dejarse olvidar.
      “Las estrellas, esta noche son mis testigos. Jamás te olvido, jamás te dejaré…. Te llevaré conmigo aunque tú no estés”. 
Poco a poco su mirada se perdía, su cuerpo caía rendido, drenado de vida. Poco a poco la quietud de la noche, ese fino equilibro que absorbía su vida, regresaba a su normalidad. Los grillos cantaban, el viento llevaba su último suspiro revoloteando por cada jardín, en cada gruta. Perdiéndose en la infinidad divina. Poco a poco llego la calma a sus sentidos, a su cuerpo, y se sumió en un sueño eterno.

domingo, 22 de abril de 2012

Creo que si dejo enjugar mis penas con gotas saladas de lluvia y oculto mi sentimiento con risas de júbilo, tú me conoces y sabes lo que hay dentro. Tocaste lo más sensible de mí y lloro como niña sin su dulce, berrinchando por algo que sabía así terminaría. Creo que si dejo divagar mis pensamientos y los retrato en esta entrada, tal vez algún día un suspiro te la lea y conozcas un poco más allá del hierro que nos separa. Nunca había encontrado en un corazón de diamante tanto sentido. Nunca había decidido luchar por alguien y con tanta tristeza, por primera vez, darme por vencida. Odio mi pasado porque arruino mi futuro. Me queda el presente, aunque no como lo esperaba, sé que podré intentar construir un nuevo puente. Me aferro a un No porque sé que es lo correcto, pero mi corazón se niega a tomarlo. Espero a tu vida lleguen destellos, flores y princesas. Yo estaré allí, entre las nubes, no tan lejos tampoco tan cerca.

Tal vez un poco de adrenalina drogue este pensamiento.

jueves, 12 de abril de 2012

A ti el alma entrego.
Los pensamientos serán eternos
y de sueños los encuentros,
mas mi corazón ya tiene dueño.
Un vil ladrón lo ha tomado.
Por favor, no intetes recuperarlo.
Dejalo al Olvido,
mi amigo Cómplice y tal vez Destino.


Fue en su ausencia.
Una espada y una luciérnaga.
Bastaron las sonrisas,
mas las lágrimas desbordantes de ríos
no cesaban su camino.

“Y a la suma de un deseo le multiplicas la cobardía”.

Se le ve bordeando el precipicio
Se le ve adorando su brillo.

Fue en su ausencia encriptada en una botella,
Buscando el olvido perdió el hábito del alivio.

Dos pastillas de sueños no bastaban para conciliar algo eterno.
Dos sueños no bastaban para saciar sus anhelos.

Fue en la ausencia de sus besos
A miel de abeja sus sabores,
que inflamaban sus razones
difamando sus corazones.

“Y es así como se entrega en cuerpo y alma a su empresa”.

Se le ve caminado por los cielos.
Se le ve sonriendo al hipócrita reflejo.

“No te engañes Mentira,
no te tientes y suspira,
cuenta cada día,
mas al año réstale tu vida”.