Un día escuche esta canción y agradecí la letra que Hayley Williams cantaba para inspirar esta reflexión. Recapacito y me doy cuenta cuanta razón brilla en cada silaba de aquella letra. Yo también vi un día a mi madre llorar y me prometí que jamás me llegaría a enamorar. Que sería mucho mas fácil trabajar y por todo el mundo viajar.
Durante mucho tiempo protegí mi corazón, lo recubrí con una coraza aun más dura que el caparazón de una tortuga, no había quien lo penetrara y ni mi propio padre lo dominaba. Pero tú, tú tenias que ser la única excepción. Tenías que venir y desmoronar todo mi mundo, convertirlo en un cuento de hadas y un sueño profundo. Deje de ver todo como un juego y llegue a querer ser esa princesa que despierta por el beso de su príncipe. Aprendí a ver en el negro el punto blanco de la ilusión. Encontré en lo bello de las nubes la tranquilidad y lo romántico de una tarde a mudas mientras escuchaba tu existencia.
Tú, tú tenias que ser la única excepción a mi promesa de jamás llorar de tristeza. Hoy me veo al espejo y me doy cuenta de lo absurdo mientras las lágrimas dejan su camino por mis mejillas convirtiéndose en diminutos ríos que lavan mi angustia. Me doy cuenta que no he llorado en años y sin decir palabras has desbordado mis lagrimas. Como pude caer en este juego, después de tanto juramento. Tan tonta y ciega como para dejarme enredar en tus encantos y permitirme perder lo más cuerdo de mi mente.
Mis ojos bellos, quisiera ser egoísta para robarte llevarte lejos. Para impedir que mires a otra y saber que soy tuya como tú ya eres parte de mi alma y de mi existencia. Se que solo es un deseo de niña tonta soñando con su príncipe. Muchas veces me detengo y pienso que es lo que te veo, que te hace diferente a todos, como pudiste romper mi juramento. No entiendo como descontrolas todo mi ser. Un día me desnude ante tus ojos, te entregue lo más sagrado y tú sin decir palabra tomaste lo mas sincero, viste lo más tierno y débil que esta tonta niña te ofrecía. Veo las estelas de mis lágrimas, me enfurezco por llorarte y me entristezco aun más por saber que no te podré abrazar jamás.
Soy terca pero sincera y jamás olvidare ese bello sentimientos que me ayudaste a descubrir, pero quiero creer que si ayer te llegue a querer como para sentirme desfallecer, hoy podré sacarte de mi ser y mañana podre sostener mi juramento de jamás volverme a enamorar. Y si hoy fuera mi último día en la tierra, me gustaría repetirte cuanto te amé, y decirte que siempre te entendí, que jamás te pedi más de lo que me diste y aun sabiendo a donde pertenecía, fuiste tú la única excepción a mi palabra y por quien cambiaria el mundo como quien juega ajedrez en su cama.
viernes, 26 de febrero de 2010
miércoles, 24 de febrero de 2010
Retorico, metafórico e histórico es el cuento de mi amor platónico que trunco mis sueño y segó mi cielo, conformo mis anhelos e hincho mi pecho con suspiros irónicos por llantos estúpidos del enojo de la razón y la debilidad del corazón por aquel amor que lleno de acertijos nuestro cuento sin llegar a un punto de encuentro.
lunes, 22 de febrero de 2010
Seid
Como un lagman dictaste las leyes de mi corazón, tallando en la estela el kenning de aquel extraño encuentro en frente al Dios Odín, que como a Ask y Embla, con su gran sabiduría unió nuestras almas encerrándolas en un circulo de magia mientras recitaba la poesía de nuestro encuentro, y ni el gran Nidhogg podría separar pues Urd, Verdandi y Skul lo han gritado por todo Asgard.
viernes, 19 de febrero de 2010
Me arrancaria el corazón si con eso pudiera ver aunque sea un segundo tu felicidad.
Drenaria los ríos, mares y lagos, si con eso evitara que las lágrimas recorrieran cada detalle de tu rostro.
Secuestraría a los niños del mundo, si con eso pudiera llenar el vacío que llevas dentro.
Te daría mis ojos, si con eso vieras el mundo con otro explendor.
Detesto verte sufrir y que mis deseos se queden solo en versos escritos en un estupido blog.
Detesto saber que te desangras por dentro y lo único que puedo hacer es perder mi tiempo pensando que podría hacer.
Detesto encontrarme planeando tu felicidad y toparme que es solo un sueño verte reir sin parar.
No entiendo como un alma tan bella puede dejar marchitarse de esa manera.
No entiendo como un corazón tan puro puede dejar secarse de tristeza.
Drenaria los ríos, mares y lagos, si con eso evitara que las lágrimas recorrieran cada detalle de tu rostro.
Secuestraría a los niños del mundo, si con eso pudiera llenar el vacío que llevas dentro.
Te daría mis ojos, si con eso vieras el mundo con otro explendor.
Detesto verte sufrir y que mis deseos se queden solo en versos escritos en un estupido blog.
Detesto saber que te desangras por dentro y lo único que puedo hacer es perder mi tiempo pensando que podría hacer.
Detesto encontrarme planeando tu felicidad y toparme que es solo un sueño verte reir sin parar.
No entiendo como un alma tan bella puede dejar marchitarse de esa manera.
No entiendo como un corazón tan puro puede dejar secarse de tristeza.
jueves, 18 de febrero de 2010
La furia del hombre
Cuando el hombre se enfurece, todos se ocultan, la mujer teme y lloran su furia.
Se olvida la ternura y el brillo de las flores bañandolas con el rocío de la amargura.
La furia desvanece con niebla, el centelleo del sol cuando se oculta al atardecer de un día
Y ciega de culpa el vuelo del ave que se fuga con el viento del enojo del hombre,
Que desvanece con gritos el arcoíris que con recelo se asoma entre las montañas
Quebrantando la calma del bosque y dejándolo sordo por los sollozos de sus hojas
Reflejando su dolor en el lago desbordado por su llanto,
Que tras la furia del hombre, lo consuela el ciervo besando sus ojos secando sus lagrimas.
Se olvida la ternura y el brillo de las flores bañandolas con el rocío de la amargura.
La furia desvanece con niebla, el centelleo del sol cuando se oculta al atardecer de un día
Y ciega de culpa el vuelo del ave que se fuga con el viento del enojo del hombre,
Que desvanece con gritos el arcoíris que con recelo se asoma entre las montañas
Quebrantando la calma del bosque y dejándolo sordo por los sollozos de sus hojas
Reflejando su dolor en el lago desbordado por su llanto,
Que tras la furia del hombre, lo consuela el ciervo besando sus ojos secando sus lagrimas.
martes, 16 de febrero de 2010
Juicio
Se abren las puertas de mi alma y miro encantada el reloj que cuelga de tu ventana.
Me apresuro a la cama para encontrarnos cara a cara.
Me apresuro a la cama para encontrarnos cara a cara.
Olvidar aquel juicio, en donde el veredicto condena nuestros labios al suspiro del anhelo y del engaño.
Con la metáfora del corazón desangrado,
Que tras el espejo es el truco del ojo y el pensamiento,
Ocultando fugitivo el sentimiento,
Acecino de la cordura que nos llevo a la esquizofrenia de encontrarnos a escondidas, del tribunal de nuestra vida.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Idiota
Que idiota por empapar mi alma bañándola en lagrimas, muriendo desangrada por arrancarme el corazón y guardarlo en aquel baúl empolvado y olvidado en la esquina del sotano de mis pensamientos.
Que idiota por dejarme manipular de los hilos de la vida, siguiendo el triste camino de las agujas del reloj y olvidar la libertad del viento descubriendo cada rincón de los encantos de las montañas.
Que idiota por intentar cortar en pedazos aquellos recuerdos recubiertos del diamante más puro y hermoso, dejandome seducir por el deslumbrante oro de sus deseos.
Que idiota por engañarme fingiendo hundirme en lo más profundo del mar, cuando camino sin rumbo por cada valle que deslumbra las miradas del más ciego de corazón.
martes, 9 de febrero de 2010
En los brazos de Morfeo
En los brazos de Morfeo escondimos nuestro amor,
Prometiendo al nuevo sol continuar cantando la melodía del corazón,
Volvernos los aprendices de la diosa Afrodita,
Y encontrar la razón del camino,
Que los dioses del Olimpo trazaron en nuestro destino,
Envenenado por el señor de las tinieblas.
El señor Hades, culpable de perdernos en el laberinto del centauro,
Retando nuestro espíritu, apostando aquellos sentimientos,
Que en los brazos de Morfeo ocultamos.
Ni el tridente del rey Poseidón, que separo los mares de la tierra.
Ni los rayos del señor Zeus, apartando los luceros de los arboles,
Lograran separa el amor que estos dos granos del polvo de los sueños,
Ocultaron en los brazos de Morfeo,
Para reunirse en la guardia de la luna,
Estrella cómplice del encuentro entre el fuego y el aire
Danzando al son de su romance.
Prometiendo al nuevo sol continuar cantando la melodía del corazón,
Volvernos los aprendices de la diosa Afrodita,
Y encontrar la razón del camino,
Que los dioses del Olimpo trazaron en nuestro destino,
Envenenado por el señor de las tinieblas.
El señor Hades, culpable de perdernos en el laberinto del centauro,
Retando nuestro espíritu, apostando aquellos sentimientos,
Que en los brazos de Morfeo ocultamos.
Ni el tridente del rey Poseidón, que separo los mares de la tierra.
Ni los rayos del señor Zeus, apartando los luceros de los arboles,
Lograran separa el amor que estos dos granos del polvo de los sueños,
Ocultaron en los brazos de Morfeo,
Para reunirse en la guardia de la luna,
Estrella cómplice del encuentro entre el fuego y el aire
Danzando al son de su romance.
sábado, 6 de febrero de 2010
Musa
Mi vida gira en torno a ti.
Casi todo me lleva a un pequeño recuerdo,
Las canciones, una película.
Sin darme cuenta estoy soñando.
Aunque ya no te siento igual que antes,
Y no es porque te vea distinto.
Créeme, me ha costado guardarte
Meterte en aquel dorado cofre.
Siempre he entendido
Que yo jamás significare algo mas para ti.
Y, a pesar de eso
Sigues siendo mi musa,
La fuente de mi inspiración.
Porque el amor que te tuve,
Y se que te seguiré teniendo,
No es como el fuego que se apaga con una brisa.
Querer a alguien más, jamás será igual.
Porque tú aun allí estas.
En aquella pequeña cajita,
En lo profundo de mi corazón.
Y con una pequeña sonrisa
Se entenderá aquella ilusión
Pequeña picardía a la que nadie encontrará razón.
Te atesorare y guardare,
Recordare este sentimiento,
Te encontrare en mis sueños,
Y en los susurros del viento.
Y en los susurros del viento.
Por siempre serás mi musa,
La única persona que me logro descontrolar.
La persona que me hizo sonrojar
Sentir estúpida.
Pero sobre todo,
La persona que me hizo amar.
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