lunes, 25 de junio de 2012



De ese anochecer en junio, cuando en una tarde de lluvia pasábamos el tiempo acurrucados escuchando las gotas en la fría lámina del carro mientras nuestras respiraciones luchaban por mantenerse tranquilas a la proximidad de nuestros cuerpos. Aún me pregunto ¿cómo en tan pequeño espacio podíamos estar dos personas tan “cómodamente”? Recuerdo pensar – no importa si estoy cómoda, estoy en sus brazos –. 

¿Quién dijo que debes tener un cuarto lleno de rosas, música, velas y aromas, para tener un ambiente romántico? Era un carro, olor a splash de mujer y el sonido de los truenos acompañado de sus destellos en el horizonte quienes armonizaban nuestra noche. 

Empezaba a caer dormida cuando sentí la suavidad de sus labios en mi frente, sus dedos apartando mi pelo. – Si ya de por sí el momento era intenso, ese beso no lo hacía fácil – Poco a poco, desplazaba su ternura – o picardía – por mi mejillas, nariz, hasta encontrarse con mi boca. En mi mente las palabras que resonaban - ¿Por qué esperaste tanto? – mientras mis labios se acomodaban a los suyos y mis manos se ajustaban a su cuello. Sus juguetonas manos posaban por mi cintura mientras la lluvia arreciaba desapareciendo todo aquello que pudiera rodearnos. Me beso nuevamente, un poco más intenso tirando un poco de mi labio y luego con más ternura en la mejilla, me rodeo con sus brazos con lo que deseaba fuera un abrazo eterno. 
– Que no se detenga – pensaba  


Un estruendo sobrecogedor hizo que me sobresaltara. No estaba en el carro. – ¿Y el olor a splash? Aun puedo sentir sus labios sobre los míos – podía sentir mi corazón estrujándose por el drástico cambio, deshaselerarse poco a poco mientras mis dedos rozaban el contorno de mi labio. – Fue un sueño – me dije. 
– Maldita alarma! 
No fue un anhelo. Ese beso. Ese clima. Ese corazón palpitando que escuchaba mientras yo dormía sobre su pecho. Esas manos. Esos brazos rodeando mi cintura. Todo fue real. Esos labios que me pertenecieron en ese instante. Todo fue real. 
– Maldita alarma!


La Noche es Nuestra

http://eoramos.tumblr.com/post/26121784185/la-noche-es-nuestra

Gracias por esta colaboración....

jueves, 21 de junio de 2012

No es un adiós, solo un sigamos nuestros caminos. No es un adiós, solo separemos nuestros destinos. Aún siento tu respiración acompasándose en mis brazos, aún siento tus lágrimas secándose al ocaso. Fue en una tarde de lluvia. En una tarde de platicas perdidas en agosto gélido y hermoso. Entre palabras, coqueteos, caricias, abrazos… llegamos a besos. Aun siento tus labios, tu olor. Aún me pregunto cómo tus labios encajaban perfectamente en los míos? Cómo tus manos recorrían perfectamente mi cintura? No es un adiós, ni un hasta pronto… es recuerda por siempre que yo aun lo hago. No es un adiós perpetuo, solo un renglón distinto. Recuerdas aquel pequeño árbol? Hoy es frondoso. Aquel faro? Sigo igual. El lugar no ha cambiado, aunque los meses han pasado y de agosto a junio… nuestros caminos se han ido alejando. Aun siento tu rostro en mis manos. Escucho tu corazón mientras dormía en tu pecho. No es que viva en el pasado, pero tampoco quiero olvidarlo. Aún te siento a mi lado, aunque a estas fechas, nuestros caminos… se han separado.

jueves, 14 de junio de 2012

Los suspiros reptan por la ventana. Serpentean entre escombros, abriéndose paso entre las sombras. Susurran anhelos y dejan estelas brillantes enardecidas por un hito de luna.
El frío invierno le acompaña, acomodándose como frazada entre sus piernas, sus brazos, su mirada.
No fueron los desaires tampoco falta de palabras. Fueron los caminos los que se separaban.
Se siente el calor de un corazón feliz por su presencia.
Se siente la tristeza en la soledad abierta.
Fueron los suspiros que reptaban por la ventana. Debilitando las ganas. Engendrando desesperanza.

A lo relativo, lo incierto… me dedico, lo pierdo.