domingo, 30 de octubre de 2011



Querida Musa:

Te escribo en vista que te he buscado hasta en las esquinas más empolvadas y recónditas de mi baúl. Y qué crees? No te encontré. Me vestí de hipócrita, para aparentar que no existías y tratar de olvidar. Pero te imaginas ese disfraz en mi? Un poco ridículo, a decir verdad no es de mi talla. Me disfrace de fuerte, y sabes que descubrí? El pleito interno de mi débil corazón y la terquedad de mis pensamientos al tratar de olvidarte y guardarte al mismo tiempo. Si me veían reír no era de felicidad en esencia, tal vez un poco de locura con el disfraz de la hipocresía y el pleito interno de mis pensamientos y desangrante corazón.

Calcé de los zapatos de las mujeres que viven la vida alegre, y aún a la fecha me pregunto qué le ven de alegre a una vida tan libertina y desordenada sin un sentido y sin sentimiento? Jum, ahora que lo escribo, tal vez eso sea lo divertido, no verse sentadas como yo en este momento escribiéndole a su musa con una dirección en blanco porque no saben en dónde se encuentra. Escribiéndole a alguien que no sabe si leerá estas líneas, mientras asfixia sus lágrimas con unas gotas de vino y nicotina en la soledad de su cocina. Bueno, quien soy yo para juzgarlas, ellas viven su vida alegre, mientras yo, encerrada en esta soledad junto a mis recuerdos de aqueos pocos encuentros en los que entregue mi corazón y alma, mientras tú tomabas mi cuerpo y saciabas tu ansia.

Por qué te extraño, musa mía? Si después de un tiempo, fueron más mis lágrimas al desamor y tú frialdad. Por qué te extraño y te sigo buscando en cada suspiro del viento? Allí por donde pasó el tiempo dejando únicamente los recuerdos. Por qué te extraño musa mía? Mi corazón da un respingo ante el más leve aroma tuyo, mis ojos te busca, mis manos sudan, mi mente se distrae. Yo sé, es bastante tonto pues no tengo la más mínima idea de donde te encuentras. No es más que un engaño de mi inconsciente. No sé si tú quieres siquiera verme.

Pero….. siempre tuya, musa mía.

viernes, 21 de octubre de 2011

Son las pantomimas del mudo y los chistes del idiota, actos que nos distraen de aquel cuento perdido en el libro de historia de hadas. No hay flores ni caricias hipócritas enfrente de la multitud. Mas hay romance oculto entre miradas y abrazos de pocos segundos, tan puros como el corazón de un bebé.

viernes, 14 de octubre de 2011

Fue una plática, un silencio, un suspiro -profundo-. En segundos pasamos de una amistad a un no se qué que me retuerce por dentro. En segundos estaba sentada enfrente de ti y al otro estaba en tus brazos.
Fueron un par de caricias, tú dedo jugando-acariciando mi labio.
De momentos ocasionales cubiertos por las descomposturas del tiempo, se dieron nuestros encuentros que uno a uno fue pasando de amistad a no se qué que me retuerce por dentro y desangra mi corazón. En segundos me tenias en tus brazos y con tres palabras “no pasa nada” yo no sabia que había pasado.
Se que en alguna grieta del tiempo fuiste mío y yo tuya. Se que aquel juego, fue más que una clase, o por lo menos así lo fue para mi.
En segundos me tenías en tus brazos y de un momento me habías dejado a un lado con este no se qué que me retuerce por dentro y me impide respirar sollozando, sintiendo desangra mi corazón y como se desgarra mi alma. Se que en un instante fuiste mío y yo fui tuya, se que lo ves en mis ojos.
Fueron solo un par de palabras y una mirada con ternura.
Fueron tres palabras “no pasa nada”.
Fue un primer y ultimo beso.
Fueron segundos, minutos que me dejaron con un no se qué que me retuerce por dentro y se que lo resumo en tres letras pero me niego a aceptarlo, pero es que yo te “amo”.
Camino como capullo vacío que nunca terminó de desarrollarse. Si alguna vez contuvo algo, te lo has llevado, yo te lo he regalado.
Tú eres mi 333 7, aun así pasen 40 años y yo sea una errante con un x 666 chingando en cualquier parte, tú seguirás siendo mi 333 7.
Sé que en donde quiera que estemos, tú sabrás cuanto te amo, y mantendrás bien guardado mi corazón, porque es tuyo, yo te lo he regalodo.