Querida Musa:
Te escribo en vista que te he buscado hasta en las esquinas más empolvadas y recónditas de mi baúl. Y qué crees? No te encontré. Me vestí de hipócrita, para aparentar que no existías y tratar de olvidar. Pero te imaginas ese disfraz en mi? Un poco ridículo, a decir verdad no es de mi talla. Me disfrace de fuerte, y sabes que descubrí? El pleito interno de mi débil corazón y la terquedad de mis pensamientos al tratar de olvidarte y guardarte al mismo tiempo. Si me veían reír no era de felicidad en esencia, tal vez un poco de locura con el disfraz de la hipocresía y el pleito interno de mis pensamientos y desangrante corazón.
Calcé de los zapatos de las mujeres que viven la vida alegre, y aún a la fecha me pregunto qué le ven de alegre a una vida tan libertina y desordenada sin un sentido y sin sentimiento? Jum, ahora que lo escribo, tal vez eso sea lo divertido, no verse sentadas como yo en este momento escribiéndole a su musa con una dirección en blanco porque no saben en dónde se encuentra. Escribiéndole a alguien que no sabe si leerá estas líneas, mientras asfixia sus lágrimas con unas gotas de vino y nicotina en la soledad de su cocina. Bueno, quien soy yo para juzgarlas, ellas viven su vida alegre, mientras yo, encerrada en esta soledad junto a mis recuerdos de aqueos pocos encuentros en los que entregue mi corazón y alma, mientras tú tomabas mi cuerpo y saciabas tu ansia.
Por qué te extraño, musa mía? Si después de un tiempo, fueron más mis lágrimas al desamor y tú frialdad. Por qué te extraño y te sigo buscando en cada suspiro del viento? Allí por donde pasó el tiempo dejando únicamente los recuerdos. Por qué te extraño musa mía? Mi corazón da un respingo ante el más leve aroma tuyo, mis ojos te busca, mis manos sudan, mi mente se distrae. Yo sé, es bastante tonto pues no tengo la más mínima idea de donde te encuentras. No es más que un engaño de mi inconsciente. No sé si tú quieres siquiera verme.
Pero….. siempre tuya, musa mía.

No hay comentarios:
Publicar un comentario