Y es así como se acciona…
El juego, círculo vicioso, psicosis de ensueños.
- Fuiste tú mi salvación, mientras yo tú perdición-.
Y es así como funciona;
Me resguardo ante una acción, estúpida reacción de mi corazón.
Relicario perdido en el baúl de aquella habitación.
- De hierro, de acero -.
De un lado pende aquel amor,
del otro una decisión.
- Fuiste tú mi salvación, mientras yo tú perdición-.
Esos recuerdos que nos atan, esas pláticas de madrugada que me salvan.
Lágrimas ahogadas con las risas de un destello de imaginación.
- Tan frío como el hielo, tan delicado como un pétalo-.
Tan simple, tan desafortunado, siempre paramos contrariados.
Se conoce el dialogo hasta podría dibujarle sin verle.
- Fue aquel, la razón de esta confusión-.
Sigue el círculo girando.
Sigo yo llorando.
Llorando tras la fachada de hielo recubierta del desaliñado olvido.
- Te aferras a un “no” pero te das cuenta que ese “no” simplemente no te quiere cerca”-.
¿Cómo te explicas el curso de aquel juego? Por más que corras llegas al mismo punto.
- Juegos psicóticos del corazón-.
Sobre plata lo deje,
el tiempo se encargo de derretirlo;
sangrante corazón que grita desde muy dentro por ser recordado mientras el circulo sigue girando con un despertar falso y sonriente, dejando cada vez más lejos –Aquel, la razón de esta confusión. Psicosis del corazón- arrastrando, como engrilletado, por los hilos invisibles del recuerdo.
jueves, 17 de noviembre de 2011
sábado, 5 de noviembre de 2011
a faltas de libertad
Tiene un aire de vejez en sus ojos. Imágenes empolvadas y otras gravadas a pesar de la miopía del tiempo. Se ve el cansancio y el peso del dolor y el llanto por la soledad golpeada por aquel amor a hurtadillas al compromiso. Lleva un suspiro ahogado en la comisura de sus rasgados luceros lavado con el llanto - penas del corazón -.
Tiene un aire de vejez en sus ojos. Ternura y frialdad, por aquel amor oculto enraizado en las sombras. Suspiros que escapan a miradas perdidas con juventud olvidada por el cansancio y la melancolía. Vejez acelerada al tormento del amor a hurtadillas y el sollozo del alma de no poder expresar a gritos lo que el corazón desangra.
Tiene un aire de vejez en sus ojos, pesar del tiempo, gravedad de los pensamientos y la dulzura los sueños.
Tiene un aire de vejez en sus ojos. Ternura y frialdad, por aquel amor oculto enraizado en las sombras. Suspiros que escapan a miradas perdidas con juventud olvidada por el cansancio y la melancolía. Vejez acelerada al tormento del amor a hurtadillas y el sollozo del alma de no poder expresar a gritos lo que el corazón desangra.
Tiene un aire de vejez en sus ojos, pesar del tiempo, gravedad de los pensamientos y la dulzura los sueños.
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