sábado, 22 de mayo de 2010

Ecuaciones y cometas

Tal vez me equivoque al formular esta ecuación.
Pueda que solo me adelante al tocar una nota que no estaba escrita en esta partitura.
Dicen que al terminar cada oración, se distingue con facilidad la mala caligrafía con que esta escrito cada verso de este escrito lleno de lamento.
Recuerdo con dolor aquel caluroso día, cuando comprendimos la existencia fuera del contexto armónico. Cuando el mover una pieza contra tiempo era más que andar hacia el frente.
No se si fue conspiración del universo, como el triste romance del sol y la luna. No se si fue un vil acuerdo, que aquel día iluminaras mi alma con una mirada y que ayer la mataras sin decir palabras.
Mentiría al decir que inundaría un lago con mis lágrimas y engañaría si digo que me mantengo frugal por las noches, cuando a cada instante llega a mis sentidos aquel aroma.
Tal vez me equivoque al formular esta ecuación, aislándonos con paréntesis, en un mundo donde imaginación y fantasía son palabras sin significado en el diccionario.
Pueda que solo nuestros corazones desentonaran con el ritmo de esta partitura.
Cualquier teoría es valida, pero ninguna me interesa tanto como terminar esta partida y mantenerme erguida ante semejante caída.
Fuiste aquel cometa que desee una noche de invierno, y si regresas en cien años, volveré a pedir esos treinta segundos que demoraste en atravesar mi corazón y matar mi ilusión, por vivirlos contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario