Y a mi corazón tiran rosas, cuando no saben que las rosas espinas llevan y al músculo maltratan, más al alma idolatran.
De cánticos desbordan mis oídos, de mensajes ocultos saturan mi inconsciente, de dulces y falsas palabras secan la lengua, cuando como chinchines debieran tener estos opacos luceros. Que, aunque despistados, encuentran el ocaso y esa sonrisa en forma de media luna.
No es falsedad si como idiota dos pétalos se acarician y en el instante el cielo se ilumina, mas como idiota me siento al buscar consuelo en hielo cuando en el cielo siempre lo tengo.
Llenos de falsedades están mis oídos, llenos - de traumas - mis recuerdos están, mientras mi piel aún llora aquellas estelas y mis ojos intentan enfocar, mi corazón se desangra con tanta espina y mis labios disfrutan un encuentro más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario