En la mañana sigo a ciegas buscando a tientas todos los pedazos de mi alma destrozada ante tal engaño, ante los susurros de tu canto y con llanto me voy de la cama sin dejar rastro, sin esperar escuchar una vez más el latir de tu corazón, sin esperar volver a ver el brillo de tus ojos pidiendo un minuto más.
Porque te amo y se que te daño si sigo jugando este juego, si sigo tratando de descifrar el acertijo de tu encanto mi corazón no aguantaría ver tu sonrisa convertida en llanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario