viernes, 22 de enero de 2010

Has matado mi alma, con tus miradas has llegado a paralizar mi corazón, con tu boca lograste descontrolar mi emoción, con tus manos acariciaste mi espíritu, con tus abrazos derretiste mi creencia para dejarla en el pasado y en un sin sentido te convertiste en mi futuro, mi alma, mi espíritu y mi corazón.

No hay comentarios:

Publicar un comentario